Cien

Hemos llegado a los cien artículos en este blog. Para un escritor, escribir no es más que ejercitar un vicio pasional que lo enfrenta al espejo en el que se reproduce su propia imagen, más todas las maravillas que, como Alicia en los cuentos de Carroll, pueda imaginar el mismo escritor. En el blog, la gimnasia de escribir casi todos los días tiene un añadido gratificante: los comentarios de los lectores. Digo añadido porque, por sí misma, la escritura es una gratificación para quienes entendemos este oficio como una vocación de privilegiados.
Enfrentarse al papel en blanco (antes) o a la pantalla levemente encendida (ahora) es, sin duda, un reto, pero ese esfuerzo es de excelencia, un juego vital en el que el escritor se siente quien es y quien le gusta ser. Nuestra vanidad como personas está, básicamente, en la escritura. Como todo creador artístico, el escritor que somos, cuando se sienta a escribir un artículo para papel o para blog cibernética debe sentirse como el mejor escritor del mundo, aunque al resultado de esa escritura no siga un aplauso, un estruendo de admiración. El silencio, al terminar un artículo, es suficiente aplauso para un escritor, porque el escritor, ya lo he dicho, no sólo se enfrenta a un público lector que no tiene un rostro exacto, sino que se enfrente a sí mismo, a su propio espejo, en un monólogo que al final es la misma escritura que ha podido escribir.
Claro que no todos los escritores somos genios en nuestra vocación. Algunos sólo somos trabajadores, vivimos para la escritura y caminamos por los barrios aledaños a ella. Pero la gran ciudad en la que habitamos no es otra que la escritura y seguimos construyendo con la fe del carbonero, como si fuéramos arquitectos de una ciudad, nuestra escritura, que es única en el mundo. No es una exageración sino un hecho plausible el que un blog nos dé la satisfacción aparecida cada vez que publicamos un artículo y somos leídos por cientos de personas que no conocemos. En este blog de Gran Angular este es el artículo número cien. Comencé a escribirlo en uno de los meses finales del año pasado y ha ido creciendo en interés por mi parte y por la de los lectores, a pesar de estar estos sometidos a un verdadero bombardeo cibernética por los miles y miles de blogs que viven y pululan en nuestro bichos tecnológicos. Hoy, como cuando empezamos, volvemos a prometer una escritura seria, rigurosa, a veces profunda y a veces. En fin, nuestra escritura en el blog.

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Una respuesta a Cien

  1. click here dijo:

    Wow.. I am very much surprised with your writing.

    How old are you?

    Beacuse such type of writing says that you more than 40 years old.

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