La crisis

Ignacio de Loyola no era economista, pero aconsejaba no hacer mudanzas en tiempos de crisis. De modo que ahora estamos en esta situación: no movernos, porque -según el santo cristiano- no es aconsejable. Los gurús de la economía, por su parte, nos dan consejos todos los días desde las primeras páginas de los periódicos y demás poderes mediáticos. Nos dicen lo que debemos hacer y lo que no. Nos meten miedo y nos quitan aire. Nos dicen que esta delicada situación de crisis va a durar todavía algunos tiempos y que debemos ser prudentes. Es decir, no movernos mucho, no hacer mudanza, esperar a ver qué pasa. Algunos sabios augures, que no se miran al cielo o al infierno, nos confiesan cada vez que pueden que uno de los peores males del siglo pasado y de lo que lleva corriendo el presente a toda velocidad es que los economistas se reproducen como hongos. Todos dicen la verdad, dicen ellos, lo que quiere decir que todos mienten. O no saben nada, porque se equivocan en sus predicciones y avisan del tsunami y del terremoto una vez que se ha llevado por delante la mitad del planeta.
Los comunistas de élite, los altos miembros del Partido en cada lugar, acabaron con la esperanza del sistema comunista, lo pervirtieron, convirtieron a sus ciudadanos en prisioneros, los volvieron locos y, con razón para los ciudadanos, en paranoicos. El sistema se fue desinflando porque aquellos sumos sacerdotes de la esperanza mintieron a todo el mundo. El resultado, años después, salta la vista.
Los genios del capitalismo se han cargado el sistema de esta otra esperanza y han convertido el mundo en un lugar mucho peor que el que teníamos hace unos años. Cierto, la pobreza va desapareciendo, pero la injusticia y las diferencias sociales crecen. ¿Y los economistas? Los chamanes del dinero siguen haciendo promesas, predicciones, profecías que nunca se cumplen y cuya realidad termina por aplastar a aquellos que, en este mismo sistema nuestro en el que estamos dejando de creer, ocupan los barrios más débiles y frágiles, las clases económicamente más heridas por la crisis.

Hay incluso quienes, economistas o no, creen que el sistema ya se ha desmoronado y que nos movemos entre sus ruinas buscando algo sabroso en los restos del terremoto. Puede que esa sea una visión demoníaca de la situación de crisis que vivimos. Puede que sea un cuadro negro que habría de pintar un Goya de ahora mismo. Sea lo que sea, nunca le preguntaría nada a un economista. no porque me engañe, sino porque tengo para mí que sabe tan poco menos que yo de lo que dice ser un experto…

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3 respuestas a La crisis

  1. He encontrado extraordinario material en este sitio. Lo agregue a mis favoritos para venir a visitar la pagina

  2. Bob dijo:

    Por lo general no hago resenas en blogs, pero tu pagina me motivo. Extraordinaria!

  3. Los comunistas de élite, los altos miembros del Partido en cada lugar, acabaron con la esperanza del sistema comunista, lo pervirtieron, convirtieron a sus ciudadanos en prisioneros, los volvieron locos y, con razón para los ciudadanos, en paranoicos. El sistema se fue desinflando porque aquellos sumos sacerdotes de la esperanza mintieron a todo el mundo. El resultado, años después, salta la vista.

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